Fortaleciendo el respeto de los derechos humanos en Honduras

01-nov-2016

Tegucigalpa, M.D.C., 1 de noviembre 2016.- Con la finalidad de mejorar la situación de respeto de los derechos humanos en el país, el Gobierno Hondureño, a través de la Secretaría de Derechos Humanos, Justicia, Gobernación y Descentralización, y 28 organizaciones de derechos humanos de la sociedad civil han constituido una Mesa de Interlocución.

La Mesa de Interlocución asumirá el rol de ser un espacio de concertación entre el Estado y las organizaciones de derechos humanos que la integran. No sustituye ningún otro espacio o acuerdo que existe entre ellos; sino más bien, su propósito es ser un espacio de trabajo que ayude a mejorar la incidencia, veeduría, discusión sobre la política y plan de derechos humanos en el país, así como apoyar los mecanismos de protección de defensores y defensoras de los derechos humanos.

La conformación de esta Mesa es producto de un esfuerzo extenso y participativo entre sus miembros. La Mesa está constituida por siete organizaciones que representan a 28 organizaciones de derechos humanos y siete entidades del Gobierno. Desde la instalación de la Mesa, en septiembre de 2016, y a la fecha, se ha realizado cinco sesiones de trabajo avanzando hacia una agenda común de trabajo de incidencia, conocer mejor las fortalezas y necesidades entre sus miembros, así como ha sido un espacio rico en discusión donde se han plasmado abierta y francamente las preocupaciones que actualmente atraviesa nuestro país en materia del respeto a los derechos humanos.

La Mesa cuenta, desde sus inicios, con el apoyo del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) quien asume el rol de facilitador; mientras que la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, está en calidad de observador. Ambas organizaciones están presentes en virtud de una solicitud conjunta de las organizaciones de la sociedad civil que integran la Mesa y la representación del Gobierno.

La Mesa de Interlocución reafirma su propósito de afianzar el respeto y salvaguarda de los derechos humanos en el país y está demostrando que es posible trabajar de manera conjunta, propositiva y constructiva para construir una Honduras respetuosa de los derechos humanos, siendo consciente de los desafíos que quedan por superar.