Reducir la vulnerabilidad y la exclusión requiere incorporar la dimensión ambiental: Para que nadie se quede atrás

27-oct-2016

Honduras en uno de los países más vulnerables al cambio climático y a eventos climáticos extremos. De acuerdo al Índice Global de Riesgo Climático publicado por German Watch, entre 1995 y el 2014, Honduras fue el país más afectado por eventos climáticos extremos debido a la cantidad de pérdidas de vidas humanas y los impactos negativos en la economía del país.

Ya sean eventos grandes o pequeños, para Honduras representan una gran amenaza para el desarrollo del país. Para muchas comunidades hondureñas que buscan salir de la pobreza y que sufren el impacto frecuente de fenómenos, como inundaciones, deslizamientos o sequías, su avance por el desarrollo está en desventaja porque es como competir la maratón del desarrollo con el viento en contra.

Teniendo en cuenta este contexto, y considerando lo que el Gobierno de Honduras está avanzado en materia de combate a la pobreza, al haber incorporado la herramienta del Índice de Pobreza Multidimensional (IPM) para medir la pobreza más allá del ingreso, así como la incorporación del concepto del rostro humano del cambio climático dentro del Programa de lucha contra la pobreza extrema “Vida Digna” al incluir apoyo directo a las familias vulnerables al cambio climático con beneficios específicos, es que el PNUD está trabajando junto con entidades del Gobierno hondureño para incorporar de manera más estratégica la dimensión ambiental y de resiliencia climática en el diseño del nuevo IPM y la inclusión esta dimensión en la formulación de políticas públicas sociales.

Específicamente el apoyo técnico consiste en la revisión de evidencias que señale cómo la conjunción de factores sociales, económicos y ambientales deben ser considerados en su conjunto para la creación y aplicación de políticas y programas de reducción de pobreza. Por ello, se analizará los programas y políticas sociales en materia de reducción de la pobreza y gestión del cambio climático a fin de dar recomendaciones sobre cómo es posible realizar intervenciones más completas e intersectoriales a fin de crear capacidades para estar preparados, responder y recuperarse ante desastres o potenciales crisis de origen natural.

Para PNUD, incorporar la dimensión ambiental en estrategias de reducción de pobreza se haya en el centro de su accionar porque son los más pobres y vulnerables quienes sufren más cuando una tormenta, una inundación, una sequía o cambios en los patrones climáticos ocurren y afectan los medios de vida de la población; es por ello que pensar en acabar con la pobreza y la vulnerabilidad tiene que tener un abordaje multidimensional tomando en cuenta estas situaciones complejas a fin de que la sociedad hondureña, sus ciudadanos e instituciones, cuenten con las competencias y capacidades para reducir riesgos y saber cómo responder y enfrentarse a situaciones de crisis. Y así lograr que nadie se quede atrás, y todas y todos participen del desarrollo del país.