De 1980 a 2013 el Índice de Desarrollo Humano de Honduras se incrementó en 34%

24 jul 2014

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Tokio, 24 de julio de 2014 —El nivel de desarrollo humano sigue aumentando a nivel global, aunque en todas la regiones del planeta el ritmo de crecimiento ha disminuido y el progreso ha sido sumamente irregular, según el Índice de Desarrollo Humano (IDH) más reciente, que se incluye en el Informe sobre Desarrollo Humano de 2014 “Sostener el Progreso Humano: Reducir vulnerabilidades y construir resiliencia”, publicado hoy por el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD).

Los grupos de países con un nivel de desarrollo humano más bajo parecen estar mejorando a un mayor  ritmo, por lo que existen motivos para creer que la brecha entre los grupos con un nivel desarrollo humano más alto y aquellos con nivel más bajo, se está reduciendo.

El ranking del IDH no presenta variaciones en ninguno de sus extremos. Noruega, Australia, Suiza, los Países Bajos y los Estados Unidos siguen a la cabeza otro año más, mientras que Sierra Leona, el Chad, la República Centroafricana, la República Democrática del Congo y el Níger continúan ocupando los últimos lugares.

En comparación con otras regiones en desarrollo, América Latina y el Caribe tiene el índice más alto de desarrollo humano (IDH), una medida compuesta por la longevidad, el nivel de vida y la educación. Sin embargo, el progreso se ha ralentizado en esta y otras regiones en los últimos cinco años, en comparación con el periodo 2000-2008, y las vulnerabilidades persistentes, amenazan con revertir los logros alcanzados, de acuerdo con el nuevo IDH.

 Caso de Honduras

En Honduras, el valor del IDH para el 2013 es 0.617, manteniéndose el país en la categoría de desarrollo humano medio y situándose en la posición 129 de 187 países y territorios. Un logro significativo para el país es que el IDH presenta un incremento de 33.9 por ciento durante el período 1980-2013, es decir un incremento promedio anual de 0.89 por ciento.


La representante del PNUD en Honduras, Consuelo Vidal Bruce, señaló que entre 1980 y 2013, Honduras ha tenido progresos en cada uno de los indicadores del IDH; para el caso, explicó, la esperanza de vida al nacer tuvo un incremento de 14.2 años, la media de años de escolarización registró un aumento de 2.6 años y los años de escolarización previstos, aumentaron 3.9 años. Por su parte, el ingreso nacional bruto per cápita, presentó un incremento de 32.6 por ciento, apuntó.  

La funcionaria recalcó que los avances en estas dimensiones de desarrollo humano, representan un logro significativo para el país, no obstante, precisó que los desafíos que enfrenta Honduras requieren aún de mayores esfuerzos que deben ser impulsados por todos los sectores.


 Por cambios metodológicos, las clasificaciones y valores del IDH que se presentan en el Informe sobre Desarrollo Humano 2014, no pueden compararse directamente con las clasificaciones y valores del IDH publicadas en los Informes sobre Desarrollo Humano anteriores.
 
Además del IDH, el Informe revela datos novedosos sobre el Índice de Pobreza Multidimensional; Índice de Desigualdad de Género; Índice de Desarrollo Humano ajustado por Desigualdad y el nuevo Índice de Desarrollo de Genero, insumos clave de mucha utilidad, en momentos en que la atención de la comunidad internacional está centrada en la creación de una nueva agenda de desarrollo pos-2015
              
El Informe proporciona una nueva perspectiva sobre la vulnerabilidad, entendida como un conjunto de riesgos que se superponen y refuerzan mutuamente;  la vulnerabilidad humana, es la posibilidad de deteriorar los logros del ámbito del desarrollo humano y su sostenibilidad. En cuanto a resiliencia humana, la define como la capacidad de las personas para hacerles frente a las crisis  -que se traducen en la reducción de su desarrollo humano-  y valerse por sí mismas y adaptarse. La resiliencia confiere a las personas y sociedades las aptitudes necesarias para soportar y recuperarse ante diferentes crisis. La resiliencia humana consiste en eliminar las barreras que impiden que las personas tengan libertad a la hora de actuar

 Argumenta que las vulnerabilidades persistentes constituyen una amenaza para el desarrollo humano y, a menos que se aborden de manera sistemática a través de políticas específicas y normas sociales distintas, el desarrollo humano no será ni equitativo ni sostenible.

La publicación también aboga por la prestación universal de servicios sociales básicos y  políticas más firmes en materia de protección social y pleno empleo, con el fin de fomentar y garantizar el progreso en el ámbito del desarrollo.

 “Hacer frente a las vulnerabilidades permitirá que todas las personas participen de los avances en materia de desarrollo, logrando así que el desarrollo humano sea cada vez más equitativo y sostenible”, afirmó hoy Helen Clark, Administradora del PNUD.