Comunidades rurales se proponen salir por si mismos de la pobreza

19 may 2014

imageMujeres y hombres buscan una participación igualitaria en esta iniciativa

Representantes de seis comunidades rurales, ubicadas en la zona de amortiguamiento de la biosfera del Rio Plátano, decidieron tomar las riendas del desarrollo de sus comunidades, en una acción que integra la protección del ambiente y la creación de proyectos productivos que mejoren las condiciones de vida de esa apartada zona.  

 El director del Instituto de Conservación Forestal (ICF), Misael León Carvajal, felicitó personalmente a las y los participantes porque además de pensar en ser los protagonistas de su propio desarrollo partiendo de sus necesidades reales, se comprometieron asumir mayores responsabilidades en la reducción de los incendios forestales, esperando recibir del ICF apoyo para un trabajo conjunto que logre reducir la contaminación por humo y la degradación del bosque.

 León Carvajal dijo que el ICF está apoyando procesos concretos de conservación y reducción de la pobreza en esa zona; “esperamos sembrar 78 manzanas de café, las cuales aportarán al PIB en sus dos primeras cosechas, unos  14 millones de  lempiras”. El funcionario aseguró que  también se cultivarán 68 manzanas de cacao que en el primer año de cosecha registrarán por lo menos seis millones de lempiras.

 Esta actividad inicial se realizó con el apoyo financiero del Fondo de Áreas Protegidas y Vida Silvestre del Instituto de Conservación Forestal (ICF), la alcaldía de Dulce Nombre de Culmí, el Instituto para la Cooperación y Autodesarrollo, (ICADE) y el FHIS.

Invitados por el Programa de Pequeñas Donaciones (PPD) que impulsan el Fondo para el Medio Ambiente Mundial (GEF, siglas en inglés); el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) y la Secretaria de Recursos Naturales, Ambiente y Minas (SERNAM), mujeres y hombres productores diseñan colectivamente la propuesta a corto y mediano plazo, proyecto de vida que será sometido posteriormente a la aprobación comunitaria, para luego gestionar el correspondiente financiamiento ante el PPD.

 El proyecto de energía eléctrica nos va a beneficiar especialmente a nosotras las mujeres que siempre somos excluidas y con la electricidad ahora vamos a poder hacer pan,  y otras actividades que nos van a generar ingresos, y además, recalcó nos vamos a unir a la reforestación y siembre de árboles maderables apuntó Yaneth Guzmán de Nueva Esperanza.

Entre las iniciativas que financiará el PPD  a las comunidades de La Bellota; Mata de Maíz; Agua Zarca, comunidad Pech; El Zapote; Buenos Aires de Paulaya  y Nueva Esperanza, están el desarrollo hidroeléctrico de Nueva Esperanza; la recuperación de variedades criollas de maíz y acceso a energía solar; la reactivación de la secadora de granos y reducción de incendios forestales; la iluminación solar  de la comunidad de El Sapote, zona de amortiguamiento Biosfera del Río Plátano; el apoyo al desarrollo de sistemas agroforestales  entre ellos café, cacao y maderables,  en las comunidades de  Mata de Maíz y La Bellota y huerto familiares,  la Cuchilla, Namasigue; explicó Hugo Galeano, coordinador del PDP.

 Esta gestión conjunta ante diferentes instancias del gobierno central, municipal y ONGs, como ICADE, le permitirá al PPD colocar más de cinco millones de lempiras que generarán unos 13  274 jornales.

 

 


Funcionarios de ICF, Áreas Protegidas y Sedinafroh