Estudio muestra el éxito de cultivos ecológicos en el sur del país

09 may 2013

imageLos productores han abandonado el monocultivo y ahora siembran más de 120 especies.

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Tegucigalpa 09 de Mayo de 2013.- Ingresos mensuales de cinco mil 500 lempiras, superior al promedio rural nacional que no pasa de los tres mil 615 lempiras, es uno de los principales resultados de las parcelas cultivadas con productos orgánicos, en Concepción de María, Choluteca.

Este y otros resultados relevantes, forman parte del Estudio Agroecológico en el Bosque Seco, elaborado por la Asociación Nacional para el Fomento a la Agricultura Ecológica (ANAFAE), en asocio con el Programa de Pequeñas Donaciones (PPD) que impulsan el Fondo para el Medio Ambiente Mundial (GEF) y el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD).

 En la zona sur, las hambrunas provocadas por las sequias, son un tema recurrente, que año con año dejan cuantiosas pérdidas, afectan la seguridad alimentaria y profundizan la pobreza en varios municipios. Esta modalidad ambiental de cultivo, muestra que sí hay alternativas para salir de ese círculo vicioso que perpetua la inequidad en el país

El estudio demuestra que la agroecología es una estrategia efectiva que permite producir alimentos sanos culturalmente aceptados, conservar el ambiente y adaptarse a las variaciones climáticas, contribuyendo a la resiliencia de los sistemas socio productivo de las familias.

 La investigación reporta amplios y variados beneficios para los productores, entre ellos la posibilidad de  incorporar a sus fincas más de 120 especies vegetales, frutales y maderables. En cuanto a la tenencia de la tierra, riego, educación  y ocupación laboral, el estudio destaca que estas fincas agroecológicas del trópico seco, presentan mejores niveles que las fincas tradicionales que utilizan químicos  en sus procesos productivos.

 Tradicionalmente,  para cultivar en la  zona sur se ha practicado el sistema de milpa, considerado un sistema ecológico de producción  que protege los nutrientes del suelo, porque asocia el cultivo de maíz, frijol y cucurbitáceas (zapallo, melón, sandía) con la siembra de árboles  maderables como el laurel, el cedro y  la caoba.

 Tranquilino Aplícano,  es uno de los productores de la zona sur que bajo esta metodología, produce frijol, maíz, papa, repollos, plátano, papayas y plantas medicinales y maderables.

Al igual que otros productores, él ha logrado diversificar su producción agrícola, dejando atrás el  monocultivo.  Aplícano ahora produce  también unas 37  especies, entre ellas  mango, anona, guanábana, calabaza, mamey, zacate de limón, frijol, guanacaste y laurel. 

Estas parcelas cultivadas constituyen hábitats para la conservación de la fauna silvestre que encuentra alimento, sombra y espacios para reproducirse; en las fincas  se reportaron un promedio de 10 a 20 especies de fauna, entre las cuales se registran codornices, urracas, tordos, ardillas, cusucos, zumbadoras, guatusas y otra más que contribuyen a conservar la biodiversidad en la zona. Para mostrar en la práctica estos datos, la ANAFAE y el PPD/PNUD acompañaron la presentación del informe con una feria en la cual se degustaron los productos orgánicos de estas finca, entre ellos derivados del maíz, hortalizas, granos básicos y se mostraron los productos maderables.